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martes, 29 de marzo de 2022

Posguerra

    ¿Cómo pueden apoyar tanta destrucción?
    ¿Porque así hay mucho que reconstruir?


sábado, 5 de marzo de 2022

Incendio

Noche y el Profesor miran la televisión. En la pantalla extradiegética se ve la guerra.

    Los incendios hay que apagarlos.
    Sí, pero no echando gasolina.
   
   
    Las metáforas dan para todo, ¿verdad?
    Sí.


martes, 1 de marzo de 2022

Violencia

Noche tiene puestos unos guantes de boxeo y anda dándole puñetazos a un saco colgante. Entre grititos y jadeos dice

    Era yo una cría. Estaba sentada en un banco del parque, jugando con una muñeca. En frente de mí se pararon un chico del barrio y su padre. El chico gritaba y gritaba y no paró hasta que el padre le soltó una bofetada. El niño se puso a llorar. El padre se lo llevó a rastras. Al rato el chico volvió. En apenas nada pegó a otro niño, empujó y tiró al suelo a una niña y le dio una patada a un perro.
    ¿Cómo terminó la cosa?
    Tras patear al perro se dio cuenta de que le estaba mirando y vino hacia mí. En ese momento pensé que era un momento buenísimo para volver a casa.
    ¿Y la moraleja?
    Pues que la violencia es como un virus.
    Me parece bien: desarrolla.
    No solo se transmite, sino que en cada nuevo huésped crece. Aquel niño no se quedaba saciado con ninguna de sus violencias. Quería más. Le habían hecho daño y nada le compensaba. Ese día aprendí cómo se transmite el mal y por qué el mal tiende a crecer: es un problema de asimetría: al no experimentar el dolor ajeno nunca sentimos que sea equiparable a nuestro propio dolor, tan real, tan vívido. Por eso el ojo por ojo no es suficiente y procuramos sacar dos ojos ajenos por cada uno nuestro, por lo menos.
    El mecanismo tiene lógica. Endiablada, eso sí.    ¿Verdad? Luego he pensado que la empatía es un intento de compensar esa diferencia, aunque está claro que no es suficiente. También he pensado que las células espejo podrían… ¡Eh!, Profesor, ¿a dónde vas?

Noche ha dejado de castigar al pobre saco. El Profesor, que se dirige a la puerta del pasillo, contesta

    A preparar algo de cena: con tanto ejercicio me ha entrado hambre.


jueves, 24 de febrero de 2022

Guerra

Noche y el Profesor están sentados en el sofá mirando la televisión con los ojos abiertos como platos. En la pantalla extradiegética se ven carros de combate, lanzadoras de misiles y bombardeos.

Dice Noche 

    Guerra.
    Sí. Otra vez guerra.
    ¿No saben que nadie gana?
    No es ese el asunto.
    ¿Entonces?
    La guerra es la materialización de la locura. Mientras hacemos literatura las palabras no salpican la tierra. Pero un día alguien se empeña en encarnar las palabras, monta una guerra y las palabras se convierten en sangre.
    ¿Qué palabras son esas?
    Nosotros, ellos, pueblo, futuro, esas palabras.
    Uf. ¿Vino?
    Casi mejor saca la caneca de ginebra.
    Sea.