miércoles, 22 de enero de 2020

Laberintos y puzzles

El Profesor escribe en el ordenador. B parece pensar, aunque quizá tan solo recuerde. Noche está leyendo en el sofá un grueso volumen. De pronto, pregunta

    ¿El puzzle más difícil?
    Uno lleno de flores o, peor, uno con mucho cielo o…
    El que es completamente blanco.
    Qué bueno.
    Lo acabo de leer aquí, en La vida instrucciones de uso.

En esto, B levanta su bastón. Noche y el Profesor se miran sorprendidos. B pregunta con voz algo atiplada

    ¿El laberinto más cruel?
    No sé: una vez escribí sobre un laberinto que se desarrollaba en el tiempo y…
    El desierto —interrumpe B.
    Wow!
    Lo recuerdo —asegura el Profesor—: eso es de…
    Para-para-para: ¿esto va a salir en tus diálogos?—interrumpe ahora Noche.
    Pudiera ser...
    Entonces que lo busquen ellos.  


domingo, 19 de enero de 2020

Diálogos

El Profesor, sentado en la mesa de dibujo, escribe en el portátil. B dormita en el sillón de orejas. Noche da vueltas por el salón como una leona enjaulada. Dice

    Profesor… ¿estás con la nueva novela?
    No: le doy vueltas, pero se me resiste. De momento solo escribo pequeños diálogos.
    ¿Diálogos? ¿Entre quién?
    Entre tú y yo.
    ¿Escribes nuestras conversaciones?
    No: escribo las conversaciones que no tenemos.
    ¿Qué sentido tiene eso?
    Hacer literatura, tal como yo lo entiendo, consiste en explorar el reino de las posibilidades.
    ¿Nuestras conversaciones no te parecen lo suficientemente interesantes?
    Claro que sí: por eso no puedo dejar de imaginarme más.
    Viciosillo…    

miércoles, 15 de enero de 2020

Hoy no

El Profesor entra de la calle. El salón está iluminado por la débil luz del crepúsculo. Noche está hecha un ovillo en el sofá. Se acerca a ella y alarga su mano sobre su pelo, como si fuera a acariciarlo, pero no lo hace. En vez de eso se va hasta el sillón de orejas, se sienta y se queda observando cómo la figura de Noche se desvanece en las tinieblas que van llenando la habitación.

    Hoy no —dice el Profesor en un susurro.


domingo, 12 de enero de 2020

La consagración

En la pantalla extradiegética se ve la coreografía de Pina Bausch para La consagración de la primavera de Stravinsky. Noche, que parece desnuda bajo su mono ceñido de perfecto negro, baila en paralelo en el centro del salón. El Profesor la mira. De pronto dice

    Lo echo tanto de menos.
    ¿El qué?
    Ser como tú.

Noche, que se había parado para contestar al Profesor, vuelve a bailar al son de la pantalla extradiegética, la cual, al menos en lo musical, hay que entender diegética, y dice

    ¿Has sido alguna vez como yo?
    Jamás.


miércoles, 8 de enero de 2020

El fin de la inocencia

Noche viste una camiseta con una mano estampada en el pecho que, palma arriba, ofrece una manzana roja y brillante. Dice

    ¿El fin de la inocencia es cuando…?
    Cuando dejas de confiar en tus deseos, cuando te preguntas si, tras conseguir lo que deseas, estarás bien.
    Y eso, ¿cuándo pasa?
    Cuando algunos éxitos solo traen frustración.

Noche se queda pensativa. De pronto se le frunce el ceño y pregunta

    ¿Por qué nos ofrece tres deseos el genio de la lámpara?
    Pura pedagogía: a veces con un fracaso no es suficiente.

Noche vuelve a pensar, aunque no mucho. Sonríe y dice

    Qué majo.