domingo, 27 de noviembre de 2022

Ideales

El Profesor está sentado en el sofá con los pies puestos encima de la mesa. Ve Star Trek The Motion Picture… otra vez. Noche está tumbada en el sofá con la cabeza apoyada en las piernas del Profesor. Está leyendo El tesoro de Rackham el Rojo. Pregunta

    Profesor, acabo de entender por qué nos gusta Tintín.
    A nadie le gusta Tintín.
    No me refiero al personaje, me refiero a las historias. Las historias de Tintín nos gustan porque son un canto a los dos ideales máximos de la inteligencia.
    ¿Qué son?
    La libertad y la amistad.
    ¿No son dos conceptos ligeramente contradictorios?
    Precisamente: por eso su conjunción nos fascina. 


jueves, 24 de noviembre de 2022

Simetría I

Noche, en mallas y con la pose del hombre vitrubiano, se mira en el espejo psiqué.  

    Profesor, por fuera somos simétricos.
    Unos más que otros pero sí.
    Pero por dentro no los somos.
    No.
    ¿Por qué?
    Al marketing no le importan las interioridades.


lunes, 21 de noviembre de 2022

Galaxias circulares

Noche observa la fotografía de una galaxia espiral. El Profesor mira también y pregunta

    ¿Qué ves?
    Un incendio que gira.


martes, 15 de noviembre de 2022

La libertad de los héroes

Noche juega con el cohete de Tintín: lo lleva con la mano por el aire haciendo eses como si volase. Entonces va y habla 

    Hergé decía que para que un personaje sea libre no debe tener padres de los que preocuparse. Por eso Tintín es huérfano.
    Qué bueno.
    Sí.
    Aunque yo diría que para ser libre hay algo más importante que eso.
    ¿No tener hijos, pareja?
    Bueno sí, podríamos prescindir de la familia al completo para mayor comodidad, pero hay algo más…
    ¿Y es?
    No tener que trabajar.
    Ahí le has dado.


jueves, 10 de noviembre de 2022

Dos veces

El Profesor teclea en el ordenador. Noche camina en círculos por el salón como un león enjaulado. De pronto se para y pregunta 

    Profesor, ¿qué haces?
    Escribo.
    ¿Qué escribes?
    Escribo sobre la película que vimos ayer.

Noche guarda silencio durante un rato. Luego pregunta

    ¿Por qué lo haces?
    Ya sabes que escribo sobre todo, sobre lo que leo, lo que veo, lo que pienso…
    Ya, pero… ¿por qué lo haces?
    Así vivo las cosas dos veces: cuando las experimento y cuando me las cuento.
    Así vives la mitad de cosas.
    Pero con el doble de intensidad.
    Hum… Déjame pensar eso…


lunes, 7 de noviembre de 2022

Gilipollas

Noche lee Fábula de Venecia. En la pantalla extradiegética se ve a Corto hablándole a los gatos de los campillos de Venecia.

    Profesor, tras mucho meditar, he llegado a la conclusión de que cualquier ser humano, visto lo suficientemente de cerca, es gilipollas.
    ¿Y eso?
    Porque es imposible que nadie supere la prueba que hemos diseñado para los héroes.
   
    ¿No estás de acuerdo?
    Al contrario: después de auto examinarme no puedo estar más de acuerdo.


sábado, 5 de noviembre de 2022

El día que la bestia miró por la ventana

Noche está leyendo El infierno de Tomino, del mangaka Suehiro Maruo. En la pantalla extradiegética se ve el dibujo de una niña con cuatro brazos y cuatro piernas tocando el tambor. Va Noche y dice

    Profesor, un recuerdo perturbador.
    Estoy paseando por un sendero entre encinas. Me cruzo con una mujer que pasea con su perro. Siento entonces una excitación como no recuerdo haber experimentado. Cuando la mujer está lo suficientemente lejos, me masturbo detrás de un árbol. No es que la mujer fuera particularmente excitante. De hecho, ni me fijé. Fue la situación, la soledad, quizá que estaba relajado, desprevenido, con los controles inhibitorios desactivados. Sea como fuere, creo que ese día sentí a la bestia como nunca la había sentido. Ese día la bestia miró por la ventana.
    ¿Volviste a ver a la mujer?
    Sí, y esa vez sí me fijé en ella: era una mujer menuda, de mediana edad y andares resueltos que al saludarme me regaló una bonita sonrisa.
    ¿Qué pasó después?
    Seguí mi camino, aliviado.


jueves, 3 de noviembre de 2022

Alma

Noche está hojeando un grueso volumen encuadernado en pasta española. Va y dice 

    Profesor, te leo y me dices a que te suena: “Alma: principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida”.
    Es la teoría aristotélica de las tres almas: vegetativa, sensitiva y racional.
    Exacto. Pues es del diccionario de la RAE.
    Bueno, al menos nos permite tener alma a todos, porque ese “principio” puede ser cualquier cosa.
    ¿No te sorprende que un diccionario manifieste una opción filosófica al definir un concepto?
    A mí ya no me sorprende nada.
    Pues a mí sí.
    Joven eres.


jueves, 27 de octubre de 2022

Gag

En la pantalla extradiegética se ve una sucesión de caídas de cine mudo. Noche, que mira muy seria la televisión, pregunta

— ¿Por qué nos reímos cuando alguien se cae?
— Porque no hemos sido nosotros.


viernes, 21 de octubre de 2022

Fugaces

Noche y el Profesor están apoyados, codo con codo, en el alfeizar invisible de la ventana invisible de la cuarta pared. Miran hacia arriba. Noche dice

— Da igual las que veas, cada una es una sorpresa.
— El cielo se anima de pronto…
— Y abandona su silencio.
— Se vuelve un poco loco.
— Y un poco rácano.
— Es verdad: duran tan poco…
— En realidad lo justo para que sepamos de ellas.
— ¡Mira ahí!
— Wow! Esa ha sido potente.

Noche y el Profesor guardan silencio. Un simultáneo gesto de sorpresa anuncia que han visto otra. Noche, sonriente, dice

    Da igual las que veas, cada una es una sorpresa.
    Sí.

 

lunes, 17 de octubre de 2022

Imágenes

Noche se pasea en bragas y camiseta por el salón. El Profesor, que intenta leer en el sillón de orejas, dice

  ¿No tienes frío?

Noche, que parece no haber escuchado, dice

— Profesor, se me han ocurrido algunas imágenes, a ver qué te parecen.
  Dale.
  “Las olas son los caballos de Poseidón” —declama Noche.
  Mito griego —señala el Profesor.
  “Estamos hechos de la materia que los sueños”.
  Shakespeare.
  “El hombre es una caña pensante”.
  Pascal.
  “El océano es como un hematoma en el cuerpo de la tierra”.
  Eh… sí, espera…espera…lo tengo… ¡Lautremont!
  ¡Oye, ya vale! —exclama Noche— ¿Qué culpa tengo yo de haber nacido tan tarde?


jueves, 13 de octubre de 2022

Retro

Noche viste corsé granate, falda negra de satén y encaje, chistera, gafas de aviador y se apoya en un bastón. Con mucho teatro levanta el brazo derecho, baja la mano y dirige el dedo índice al Profesor antes de preguntar

— ¿Qué echas de menos del pasado?
— Su futuro.


martes, 11 de octubre de 2022

Premios y castigos

Noche lleva una camiseta con el cuadro La piedra de la locura estampado en el pecho.

Dice

    Mucha gente cree que la vida es un juego de premios y castigos.
    Cierto.
    A veces pienso que no les da la cabeza para entender que el universo no es justo.
    Es posible.
    Otras, que lo de los premios y los castigos les viene bien porque les organiza la vida.
    Bien visto.
    Pero, ¿y si fuera que están enfermos? ¿Y si su absurda interpretación de la realidad fuese consecuencia de una enfermedad mental?
    Wow! Deberías de leer a Foucault y…
    Lo he leído, pero no viene al caso. Si estuvieran enfermos, la sanidad pública tendría que curarlos, ¿no?

El Profesor se levanta, desaparece y vuelve con dos copas y una botella de vino. Se sienta al lado de Noche y dice

    Noche, define enfermedad.
    Qué mayor estás.


viernes, 7 de octubre de 2022

Hombre de acción

Noche se mira en el espejo psiqué: va disfrazada de Corto Maltés, con su chaleco naranja y su casaca azul, con su gorra de capitán marinero, su aro en la oreja izquierda, su cigarrillo y hasta las largas patillas. Parece que se va cuando se para, se gira, mira al Profesor, que toma notas en el ordenador, y dice  

    No eres un hombre de acción.
    Pues no.
    No hace falta que lo digas. Lo que quería era preguntar por qué.
    Supongo que hay que ser un poco simple para serlo.
    ¿Esa es tu excusa?´
    No es una excusa, es lo primero que se me ha ocurrido. La verdad es que no soy un hombre de acción porque nada en mi constitución, en mi crianza ni en mi experiencia me ha llevado a ser un hombre de acción.
    Mi pregunta es más teórica que personal. ¿Por qué alguien es persona de acción?
    Dímelo tú: tú eres una mujer de acción.
    Qué va. Vale que soy inquieta, me gusta moverme, pero nunca he cogido el petate, me he subido a un carguero y me he largado a los mares del Sur.

El Profesor se levanta, se va hasta la venta de la cuarta pared, nos mira con gesto profundo y dice

    Para ser una persona de acción hay que ser optimista, muy optimista. Podría pensarse que son gente que aprecia en poco su vida, pero no es así, porque el que no aprecia su vida no aprecia nada y se deja llevar o se cuelga de una cuerda. La persona de acción cree en la vida, cree que las sorpresas pueden ser positivas, que las consecuencias de las propias acciones pueden ser maravillosas. La persona de acción cree en la concatenación de causas y efectos y está convencida de poder labrarse su propio futuro. La persona de acción vive su vida como si fuera un relato. La persona de acción, como el héroe, es alguien sin imaginación para calcular las mil formas en las que todo puede salir mal. 
    ¿Esa es tu excusa?
    Sí, esta sí.
    Total, que no te vienes ­—dice Noche mientras se va por el pasillo.
    Disfruta —dice bajito el Profesor, sin esperanza de ser oído.

 

domingo, 2 de octubre de 2022

Misantropía matemática

Noche lleva una camiseta con una gran letra π estampada en el pecho. Juega con un ábaco de madera con bonitas cuentas de colores. Va y dice

    ¿Por qué te gustan tanto las matemáticas?
    Porque no son de este mundo.
    Misántropo tú.
    Un poco sí.


jueves, 29 de septiembre de 2022

Muerte literaria

Noche lee El bosque de la noche de Djuna Barnes. De pronto lo cierra y dice

    ¿Muerte favorita?
    La hoguera.
    No, tonto, me refiero a muerte literaria.
    La del conde Potocki.
    ¿El de Manuscrito encontrado en Zaragoza?
    Ese: cogió un trozo de plata en forma de fresa de una azucarera, lo limó hasta convertirlo en una bala y luego se la disparó.
    ¿Por qué hizo eso?
    Se creía hombre lobo.
    Wow!
    ¿La tuya? —pregunta el Profesor.
    La acabo de leer y también es aristocrática: un príncipe está leyendo. Llega el verdugo, pone una mano sobre su hombro y le dice que ha llegado el momento. Entonces el príncipe coloca un cortapapeles en el punto donde ha interrumpido la lectura, cierra el libro y se va con el verdugo.
    Impresionante.
    ¿Qué libro sería?
    Quizá el del conde Potocki.
    Qué bueno.


lunes, 26 de septiembre de 2022

Qué difícil es desear IV

El Profesor trae de la cocina unos ahumados y algo de pan. Noche juega distraída con el hielo picado.  

    Noche, vivimos en lados distintos del tiempo. Entiendo tu interés por las experiencias, pero para mí todo ocurre respecto del telón de fondo de los recuerdos, capas y capas de recuerdos, capas y capas de comparaciones odiosas. No es que tenga miedo de que las cosas no se repitan, es que sé que no se van a repetir.
    Te has rendido.
    No del todo, pero un poco sí.
    Entonces, ¿qué hago yo aquí?
    ¿Evitar que me rinda del todo?

Noche se levanta, se va hasta la ventana de la cuarta pared y nos mira.

    ¿Mi deseo tampoco se va a cumplir hoy?
    No.
    Pues vaya mierda de lámpara.


domingo, 25 de septiembre de 2022

Qué difícil es desear III

La botella de champán se ha terminado, pero al colocarla Noche bocabajo en la cubitera ha aparecido, por arte de magia, otra a estrenar. Noche la coge con el paño y, mientras la descorcha, dice

    ¿Sabes, Profesor? No creo que tu vida haya sido tan triste, que todos tus deseos haya sido tan decepcionantes. ¿Sabes qué pienso?
    Noche, abusas del “¿sabes?”.
    Vete a la mierda, Profesor. Lo que pienso es justo lo contrario, que tienes miedo de que las cosas no vuelvan a ser iguales, de que el placer no vuelva a ser el mismo. Por eso te refugias en la repetición descafeinada de tus recuerdos.
    ¿Descafeinada?
    Cualquier polvo vivido es mejor que uno recordado.
    No creas, a veces…
    Es verdad que las cosas nunca vuelven a ocurrir exactamente igual, ya me lo dijiste hace tiempo, pero ocurren, distintas, pero ocurren. Precisamente de eso se trata, de que las experiencias sean siempre nuevas, a lo mejor más sutiles, o más salvajes, pero nuevas.
    No cuentas con el cansancio.

Noche, de repente abatida, deja caer los hombros y dice

    Profesor…


viernes, 23 de septiembre de 2022

Qué difícil es desear II

Noche acaba de llevarse una cucharada de caviar a la boca. Lo ha apretado suavemente con el paladar para que las huevas liberen lentamente su sabor. Cuando termina, abre los ojos y dice

    Profesor, ¿por qué te parece tan difícil pedir un deseo?
    Porque no pides un deseo, sino su satisfacción, y la satisfacción del deseo suele implicar la pérdida de muchas otras cosas y resultar con frecuencia decepcionante. Vivo mejor en la víspera.
    Soñando.
    Se puede decir así: en los sueños hay menos sorpresas.
    Y conmigo, ¿sueñas?
    Siempre.
    Te odio.

lunes, 19 de septiembre de 2022

Qué difícil es desear I

Noche está en la mesa baja sacándole brillo a una lámpara de aceite. El Profesor se fija y dice

    Eh, parece la lámpara de Aladino.
    ¿Cómo que parece? ¡Es la lámpara de Aladino!
    Perdón, perdón.
    ¿Quieres pedir un deseo?
    Uf, eso es lo más difícil del mundo.
    ¿Por qué? A mí me parece de lo más fácil.
    Porque eres joven. Prueba.

Noche pone cara de intensa concentración. De pronto, en medio del salón aparecen dos sillas, un velador y, sobre él, un candelabro con tres velas encendidas, una fuente de caviar, dos cucharitas, una cubitera con una botella de champán y dos copas.

    ¡Se ha cumplido tu deseo!
    Aun no, Profesor.


miércoles, 14 de septiembre de 2022

Melencolia II

En la pantalla extradiegética se ve el poliedro melancólico de Durero girando sobre sí mismo. Noche mira la pantalla del portátil por encima del hombro del Profesor.

    Eh, ¡lo conseguiste!
    Sí, pero era sencillo: se trata de un romboedro truncado. En cuanto lo he mirado con atención han aparecido los rombos.
    Pues no te veo extasiado precisamente.
    Bueno, encontrar bajo una forma dada otra subyacente más sencilla que la explica siempre produce satisfacción…
    Cómo me pones cuando dices esas cosas.
    … pero esta vez la sorpresa ha sido menor.
    Un deporte de riesgo el vuestro.
    Deporte no sé, pero juego sí.
    Era sarcástico.
    Ya.

  

martes, 13 de septiembre de 2022

Melencolia I

En la pantalla extradiegética se ve el grabado Melencolia I. Noche, que hojea un libro con obras de Durero, va y dice

    Profesor, ¿qué tienen que ver la melancolía y las matemáticas?
    Algunos dicen que Durero se basó para su grabado en la teoría de los cuatro humores de Hipócrates. Según esa teoría los melancólicos son reflexivos, individualistas, inestables, con inclinación al silencio y la soledad, distraídos, tristes…
    Pues un poco sí que…
    Aunque no es una mala descripción de los matemáticos yo siempre he pensado que el grabado se refiere a algo más concreto, a un momento particular del trabajo matemático.
    ¿Cuál?
    No es fácil de explicar. Imagínate que ese ángel que aparece compás en mano y con cara de pocos amigos quiere describir matemáticamente el gran poliedro que tiene ante él.
    Vale.
    Es posible que lleve mucho tiempo pensando, haciendo cálculos, aplicando teoremas, comparando con otros poliedros.
    Vale.
    Puede que haya llegado a un conocimiento profundo del poliedro. Puede que haya descubierto muchas de sus relaciones métricas y angulares, muchas de sus simetrías y aun así no ser capaz de describirlo por completo. Tener delante la verdad, saber que está ahí, encarnada en esa bloque de piedra, y sentirla a la vez tan lejana e inaccesible es lo que produce la melancolía.
    Wow! Qué putada.   
    Sí.

El Profesor de pronto se levanta del sofá y se va hasta la mesa de dibujo, donde se pone a trastear con el ordenador.

    ¿Qué haces ahora?
    Me acabo de dar cuenta de que nunca he descrito ese poliedro.
    ¿Sabes hacerlo?
    No lo sé.
    ¿Y si no lo consigues?
    Me sumiré en la más negra de las melancolías.
    Pues vaya ganas.
    Pero si lo logro…


viernes, 9 de septiembre de 2022

La espuma de los días

Noche tiene delante un pequeño barreño lleno de agua jabonosa. Mete dentro un alambre con un extremo con forma de aro, lo saca, sopla al aro y montones de burbujas llenan la habitación.

Entonces va y dice

    He leído que el tiempo, como la energía, está cuantificado. De alguna manera, la realidad parpadea, aunque a un ritmo incomparablemente más rápido que el nuestro.
    Así es.
    La pregunta entonces es: ¿qué ocurre entre instante e instante de tiempo?
    Es difícil dar una…
    No, si sé la respuesta: no se trata de que haya huecos ni saltos: lo que ocurre es que por debajo de cierta medida, el espacio-tiempo se vuelve espumoso. Pero es que no entiendo que es un espacio-tiempo espumoso.
    Ni tú ni nadie.

Noche pone cara de pensar y sigue con ella cuando vuelve a meter el alambre en el agua jabonosa, aunque se le estropea cuando sopla para producir una nueva sarta de burbujas. Dice entonces,. muy seria

    ¿Será que la cosa se pone resbaladiza?
    Será —contesta el Profesor, sonriendo.


sábado, 3 de septiembre de 2022

Como si

El Profesor tontea con el ordenador. Noche lleva una camiseta con un reloj de arena estampado en el pecho. Chasca los dedos repetidamente como marcando un ritmo. Va y dice

    ¿No crees en el tiempo?
    No.
    Por tanto, no crees ni en la lógica ni en la ética.
    No.
    Sin embargo, juzgas y actúas.
    Sí.
    No lo entiendo.
    Porque vivo en un como si.  
    No lo entiendo.
    No creo en el tiempo, pero la ilusión del tiempo es demasiado fuerte. Podría aceptar este momento como el único existente, sentarme y vivirlo por toda la eternidad, pero lo cierto es que si lo hago me aburro y entonces actuó como si existiese el tiempo. Supongo que la mayoría de los instantes son instantes de huida de instantes de aburrimiento y que vivo precisamente en uno de esos instantes de huida.
    ¿Y que te aburras no te dice nada acerca de la existencia del tiempo?
    No. Eso sería darle crédito a las sensaciones.
    Y eso nunca.
    No.
    ¿Y a la razón sí?
    Tampoco.
   
   
    Mientras pienso lo que opino de tu mente, podrías descorchar un cabernet. ¿O no?
    No se me ocurre otro instante mejor que ese para pensarlo eterno.
    ¿Quizá el del primer sorbo?
    Touché  —reconoce el Profesor mientras se levanta y se dirige al lugar que sea donde esconde el cabernet.


lunes, 29 de agosto de 2022

El día de la marmota

El Profesor piensa con los ojos cerrados en el sillón de orejas. Noche está viendo en la televisión los créditos finales de El día de la marmota. Dice

    Es fascinante.
    Precisa.
    Cada día, a la seis de la mañana, todo comienza de nuevo. Da igual lo que hagas: a las seis de la mañana suena el despertador y todo vuelve a empezar exactamente en el mismo punto. Al repetirse el mismo día una y otra vez el tiempo deja de tener sentido. Al reiniciarse cada mañana los acontecimientos dejan de tener consecuencias. No hay causalidad. No hay, y eso es lo que me llama la atención, moral que valga. ¿Qué más da que asesines si mañana el muerto amanece vivito y coleando y sin recuerdo de agresión alguna? No hay diferencia entre un acto otro: a fin de cuentas todo queda olvidado a las seis de la mañana del día siguiente.
    La abolición del tiempo supone la abolición de la ética.
    Justo eso quería decir, profesor.
    La película planteará un conflicto.
    El protagonista recuerda. Es el único que recuerda, pero lo recuerda todo. 
    Eso es interesante. Lo que le limita le hace libre. Vive enclaustrado en un bucle sin fin, pero en cada ciclo es absolutamente libre: ¿te imaginas ser absolutamente libre?
    Ese es el asunto, que no me lo imagino. Tampoco lo hace el director, por cierto.
    No se atreve.
    No.
    ¿Cómo termina la película?
    Mejor lo dejamos.