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martes, 13 de diciembre de 2022

Esquemas

Está el Profesor leyendo Le Bouquin de la Bande Dessinée. Cierra de pronto el libro y dice

    Mira lo que pone aquí: Tintín, Hadock, Milú, Tornasol.
    Vale.
    Escucha esta otra: Astérix, Obélix, Idéfix, Panorámix.
    Vaaale.
    Esto ya es mío: Don Quijote, Sancho, Rocinante, Urganda la desconocida.
    No sé si maravillarme o lamentarme. Esta obsesión tuya por los esquemas a veces me agobia.
    No entiendo por qué. Los esquemas son muletas conceptuales: nos ayudan a comprender y, a la vez, nos proporcionan un vehículo de liberación.
    ¿Un esquema nos puede liberar?
    Sí, porque nos dice qué tenemos que buscar para impugnar el modelo.
    Popper.
    Mira que sabes. 
    A ver, vamos a aplicar tu esquema a Star Trek.
    Esa es buena.
    Kirk, Spock, ¿el Enterprise?… y ¿Spock otra vez? No, rectifico: Kirk, Bones, el Enterprise y Spock.
    ¿Ves la potencia del esquema? Hasta cuando parece no funcionar, funciona.
    Venga, ahora aquí, entre nosotros.
    Tú, yo…
    Será al revés.
    En absoluto, Noche: tú eres el personaje principal, yo el segundón, el personaje sabio sería B., claro, pero no doy con el personaje no humano. Quizá el gato del vecino.
    Pero ese hace siglos que no aparece por aquí. Oye, ¡podríamos tener un gatito!
    Ni lo sueñes.
    Si soy el personaje principal exijo tener un gatito.
    Ni se te ocurra.
    ¡Quiero un gatito!...     

domingo, 27 de noviembre de 2022

Contradicciones

El Profesor está sentado en el sofá con los pies puestos encima de la mesa. Está viendo Star Trek The Motion Picture… otra vez. Noche está tumbada en el sofá con la cabeza apoyada en las piernas del Profesor. Está leyendo El tesoro de Rackham el Rojo. Dice

    Profesor, acabo de entender por qué nos gusta Tintín.
    A nadie le gusta Tintín.
    No me refiero al personaje, me refiero a las historias. Las historias de Tintín nos gustan porque son un canto a dos ideales entrelazados.
    Que son…
    La libertad y la amistad.
    ¿No son dos conceptos ligeramente contradictorios?
    Precisamente: por eso nos fascina su conjunción. 

jueves, 10 de noviembre de 2022

Dos veces

El Profesor teclea en el ordenador. Noche camina en círculos por el salón como un león enjaulado. De pronto se para y pregunta 

    Profesor, ¿qué haces?
    Escribo.
    ¿Qué escribes?
    Escribo sobre la película que vimos ayer.

Noche guarda silencio durante un rato. Luego pregunta

    ¿Por qué lo haces?
    Ya sabes que escribo sobre todo, sobre lo que leo, lo que veo, lo que pienso…
    Ya, pero… ¿por qué lo haces?
    Así vivo las cosas dos veces: cuando las experimento y cuando me las cuento.
    Así vives la mitad de cosas.
    Pero con el doble de intensidad.
    Hum… Déjame pensar eso…


jueves, 27 de octubre de 2022

Gag

En la pantalla extradiegética se ve una sucesión de caídas de cine mudo. Noche, que mira muy seria la televisión, pregunta

— ¿Por qué nos reímos cuando alguien se cae?
— Porque no hemos sido nosotros.


lunes, 29 de agosto de 2022

El día de la marmota

El Profesor piensa con los ojos cerrados en el sillón de orejas. Noche está viendo en la televisión los créditos finales de El día de la marmota. Dice

    Es fascinante.
    Precisa.
    Cada día, a la seis de la mañana, todo comienza de nuevo. Da igual lo que hagas: a las seis de la mañana suena el despertador y todo vuelve a empezar exactamente en el mismo punto. Al repetirse el mismo día una y otra vez el tiempo deja de tener sentido. Al reiniciarse cada mañana los acontecimientos dejan de tener consecuencias. No hay causalidad. No hay, y eso es lo que me llama la atención, moral que valga. ¿Qué más da que asesines si mañana el muerto amanece vivito y coleando y sin recuerdo de agresión alguna? No hay diferencia entre un acto otro: a fin de cuentas todo queda olvidado a las seis de la mañana del día siguiente.
    La abolición del tiempo supone la abolición de la ética.
    Justo eso quería decir, Profesor.
    La película planteará un conflicto.
    El protagonista recuerda. Es el único que recuerda, pero lo recuerda todo. 
    Eso es interesante. Lo que le limita le hace libre. Vive enclaustrado en un bucle sin fin, pero en cada ciclo es absolutamente libre: ¿te imaginas ser absolutamente libre?
    Ese es el asunto, que no me lo imagino. Tampoco lo hace el director, por cierto.
    No se atreve.
    No.
    ¿Cómo termina la película?
    Mejor lo dejamos.


domingo, 21 de agosto de 2022

Un libro alternativo

Noche está en el sillón de orejas leyendo las últimas páginas de un libro. Cuando termina, le enseña la portada al Profesor, que está en el sofá repasando el viaje de los argonautas.

    Profesor, este libro…
    ¿Sí?
    Tras una breve biografía de Humphrey Bogart incluye sinopsis de sus películas, pero están mal. Es como si el autor no las hubiese visto, o las contara de memoria muchos años después de haberlas visto, o como si fuese el último del juego del teléfono escacharrado o yo qué sé. De verdad, no lo entiendo.
    Las sinopsis, ¿tienen sentido?
    ¿Perdón?
    ¿Son coherentes o absurdas?
    Son perfectamente coherentes. Lo que pasa es que no coincide con lo que realmente pasa en las películas. ¿Por qué?
    Se me ha ocurrido que si fueran absurdas pudieran ser el resultado de una traducción automática o algo así. Pero si son coherentes, la explicación es obvia. 
    ¿?
    El libro procede de un universo alternativo.

Noche deja el libro en la mesa, se sienta al lado del Profesor y dice

    ¿Y se puede saber cómo ha llegado un libro de una realidad alternativa a tu biblioteca?
    Recuerdo cuando compré ese libro. Fue en un mercadillo de libros de segunda mano.
    ¿Y
    Pues que esos mercadillos, como las librerías de saldo, son la entrada a este universo de material procedente de realidades alternativas.

Noche desaparece para volver segundos después con dos copas y una botella de vino. Mientras descorcha la botella dice

    ¿Sabes?, hoy me vale.


martes, 31 de mayo de 2022

Frank

En la pantalla extradiegética se ve una escena de De aquí a la eternidad en la que se ve a un Sinatra escuálido. El Profesor dice

    Es un misterio que este se casase con Ava Gardner.
    Debía de ser divertido —sugiere Noche.
    ¿Con eso basta?
    Y sobra.

 

martes, 24 de mayo de 2022

Sexo

Noche y el Profesor están juntos en el sofá, comiendo palomitas y viendo Eyes Wide Shut, de Kubrick. Lo sabemos porque en la pantalla extradiegética se ve la escena en la que Nicole Kidman se mira desnuda en el espejo.

    Parecemos viejos.
    Viejos… ¿por la película?
    No.
    Por el sofá y las palomitas.
    No.
    ¿Entonces?
    Porque no tenemos sexo.
    Noche, tú y yo nunca hemos tenido sexo.
    En mi cabeza sí, pero viendo a estos me he dado cuenta de que ya ni eso.

El Profesor no dice nada, pero en su cara aflora un apenas perceptible rictus de contrariedad.

 

martes, 25 de enero de 2022

Pistolas

Noche lleva una camiseta con un cartel de Reservoir Dogs estampado en el pecho. Se acerca hasta el Profesor, que tontea con el ordenador en la mesa de dibujo, y pregunta

    ¿Por qué le tienen tanta afición los americanos a las pistolas?
    Son como niños.
    ¿Perdón?
    ¿A qué niño no le gustaría eliminar lo que no le gusta con el dedo? Pues la pistola es ese sueño hecho realidad: un dedo aniquilador.
    Wow.

En la pantalla extradiegética se ve la escena de la película en la que dos tipos, uno de pie y el otro tirado en el suelo, se amenazan mutuamente apuntándose con sus pistolas.


martes, 4 de enero de 2022

Un poco más lejos

El Profesor está sentado en el sofá. Está viendo, sin sonido, La ventana indiscreta. Noche está tumbada, también en el sofá, con la cabeza apoyada en la pierna izquierda del Profesor y los ojos cerrados. Dice.

    La vida, a poco que pienses en ella, no tiene sentido.
    Y si no piensas tampoco: otra cosa es que no te des…
    Pero si no piensas mucho, si no le das demasiadas vueltas, hay un sentido, el de la rutina, el de la inercia que tira de ti y te hace avanzar.
    Yo diría moverte.

Noche se incorpora. Sin mirar al Profesor, como si pensase, contesta

    No, es avanzar, porque generas nuevos recuerdos y ellos te llevan un poco más allá, más lejos del inicio y más cerca del final.
    ¿Acercarse a la muerte es avanzar?
    No me refiero a ese final, me refiero a un momento que puede estar tan solo un poco más adelante, un momento en el que puedes, de pronto, entender algo importante que te transforme.
    No te entiendo. ¿La vida como aprendizaje?
    Pienso en el cambio, en ser para dejar de ser, en persistir para desaparecer.
    Noche, ¿de qué me estás hablando?
    No lo sé, Profesor, no lo sé —dice Noche agarrando al Profesor del brazo y apoyando su cabeza en su hombro.

 

martes, 28 de diciembre de 2021

La historia de la humanidad

Noche trastea con el ordenador. El Profesor está leyendo en el sillón de orejas. De pronto da un bufido, deja caer el libro al suelo, se quita las gafas de leer y se masajea los lacrimales. Por fin dice

    ¿Qué haces?
    Un ejercicio para el curso de vídeo.
    ¿Y cómo lo llevas?
    Casi lo tengo. Ven.

El Profesor va hasta la mesa de dibujo y se coloca detrás de Noche.

    ¿En qué consiste el ejercicio?
    En contar lo más posible con lo menos posible.
    ¿Y tú vas a contar…?
    La historia de la humanidad.
    Entiendo. ¿Voy a por una silla?
    No hace falta.

Noche le da a una tecla y el vídeo empieza a correr. En la pantalla extradiegética vemos que, tras el título, La historia de la humanidad, aparece la vista en escorzo de una galaxia espiral que gira lentamente. Un violonchelo frasea con parsimonia lo que podría ser una evocación del silencio. Durante un minuto no ocurre nada más. De pronto, al tiempo que el chelo emite una nota aguda y chirriante, se ve un destello en uno de los brazos de la galaxia, cerca del borde, un brillo que apenas dura un instante antes de desaparecer. A continuación, la galaxia, imperturbable, mantiene su rotación un minuto más hasta que se funde en negro y da paso a la palabra Fin.

    Sintético, sin duda. 
    ¿Verdad?
    La tesis no deja lugar a la esperanza.
    ¿Debería?
    No, me temo que no… Lo que se me ocurre es que quizá haya habido otros destellos en otros puntos de la galaxia.
    Sí, puede, pero yo me he centrado en la humanidad.
    Entiendo.

martes, 14 de diciembre de 2021

Formas originarias del arte

Noche y el Profesor hojean juntos un pequeño pero grueso volumen. En la pantalla extradiegética aparecen fotografías de Karl Blossfeldt: el retoño de acónito, los zarcillos de nuez blanca, la hoja joven de aspidistra...

    ¿No te recuerdan a Giger?
    Noche, ves aliens por todos sitios.
    Fíjate bien.

El Profesor pone cara de concentrarse, aunque pronto relaja el gesto, levanta las cejas y dice

    Bien mirado...
    Míralo así —dice Noche—: si Giger hace biología con lo mecánico, Blossfeldt hace mecánica con lo biológico. Sus imágenes son frías, estáticas, en blanco y negro. Convierte las plantas en máquinas. Frutos, bayas, ramas, hojas, semillas… —dice Noche mientras señala distintas fotografías—,  ¿no te parecen piezas de un mecanismo? Les quita el color, el movimiento, joder, si hasta parece que les quita el jugo. No hay biología. Solo deja la forma. Por eso parece que estamos viendo por primera vez lo que hemos visto mil veces.

El Profesor, sin mover la cabeza, mira de reojo a Noche. De vuelta al libro, dice

    ¿No salían imágenes de estas en la publicidad de…?
    Ni lo menciones —comenta Noche con evidente irritación.


lunes, 22 de noviembre de 2021

Parpadeo

Noche luce una camiseta blanca con un fotograma del ojo acuchillado de Buñuel. Está subida en la escalera de la librería y tiene en la mano el libro Bande dessinée et narration. Dice 

    Aquí pone que parpadeamos entre quince y veinte veces por minuto.
    Ajá.
    Es decir, que cada minuto dejamos de ver el mundo entre quince y veinte veces.
    Ajá.
    ¿No es forzar mucho la continuidad del mundo?
    No te sigo.
    En una hora le estamos pidiendo a lo de fuera que siga siendo lo mismo que antes del parpadeo mil doscientas veces. No sería de extrañar que tras uno de esos parpadeos todo hubiese cambiado.
    Quizá pase siempre, quizá tras cada parpadeo todo cambie.
    Nos daríamos cuenta.
    No si nosotros también cambiamos.


martes, 16 de noviembre de 2021

Poetas y embusteros

Noche mira la televisión. En la pantalla extradiegética se ve una escena de El topo, de Jodorowsky, esa en la que un hombre sin brazos lleva a caballito a un hombre sin piernas que lleva, a su vez, un farol y una pistola.

Noche pregunta

    ¿En qué se diferencia un poeta de un embustero?

El Profesor, que estaba leyendo, se quita las gafas de présbita, mira a Noche y contesta 

    En sus intenciones.
    Pero eso es un estado mental.
    Sí.
    Y los estados mentales son inalcanzables. Luego no podemos distinguir a los poetas de los mentirosos.
    Podríamos diseñar algo así como un test de Turing para hacerlo.
    ¿Hacerle preguntas para saber si miente o sueña?
    Sí.
    ¿Y cuál sería el criterio?
    Será poeta mientras no te sientas engañada.
    Uf. Subjetivo.
    Sí.

Noche desaparece, pero vuelve enseguida con dos copas y una botella de vino. Pregunta
   
    ¿Tiene importancia?
    ¿El qué?
    La diferencia entre un poeta y un embustero.
    La que tú le des.

Noche, mientras llena las copas de vino, echa las comisuras de los labios hacia abajo y niega con la cabeza.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Parada

Noche dice

    ¿Qué te pasa?
    A veces te paras y cuando quieres arrancar te das cuenta de lo terriblemente cansado que es.
    No tienes por qué ponerte en marcha de golpe.
    Lo malo de la lentitud es que se llena de preguntas.
    Te gustan las preguntas.
    Las preguntas de las que te hablo inmovilizan.
    Por qué actuar, por qué hacer esto, o lo otro.
    Exacto.
    Yo te lo digo: porque la alternativa es muy aburrida.
    Pero callada.
    Luego te encuentras bien.
    ¿Luego?
    Después de arrancar.
    Sí, pero vivo asustado.
    ¿Por qué?
    Por el temor a pararme.

Noche se va hasta el archivador de las películas, saca un sobre, de él un disco y lo introduce en el lector.

    ¿Qué haces? —pregunta el Profesor.
    Ponerte Aliens.
    Gracias.

domingo, 28 de julio de 2019

La noche de la iguana

La película de Huston acaba de terminar. En la pantalla extradiegética se ve la imagen fija de los protagonistas. Noche no sabe qué decir y dice

    Vaya.
    Sí.
    Se lo queda Ava.
    Sí.
    Vaya trofeo.
    Sí, un despojo.
    Sin embargo, todas querían cazarlo…
    Como a la iguana —apunta el Profesor.
    … aunque, sí te fijas, cada una le quiere para una cosa distinta: la heredera adolescente para domarlo; la voluptuosa dueña del hotel para cuidarlo y la virginal pintora para salvarlo.
    Pero la pintora renuncia.
    Porque sabe que el tipo no tiene salvación.
    El mensaje de la película es un poco extraño, ¿no? Parece como si el valor del hombre fuese precisamente ser un desastre.
    Para mujeres fuertes sí. ¿Qué haría cualquiera de ellas con un hombre seguro de sí mismo, con un triunfador?
    Ya.
    Vaya asquito —dice Noche mientras simula un gesto de repelús.
Se quedan es silencio. Noche mira de reojo al Profesor que, muy serio, mira a ningún sitio. Entonces le dice
    Cariño, tú eres del tipo desastre.
   
   
    Qué alivio.

domingo, 23 de junio de 2019

Numinoso

Noche y el Profesor acaban de ver Melancolía, de Lars von Triar. Noche lleva una camiseta con el grabado de Durero Melancolía I estampado en el pecho. Cuando terminan los créditos de la película, exclama

    Wow!
    Impresionante.

Noche rellena las copas de vino, le tiende la suya al Profesor, las entrechocan y dice

    ¿Es esto todo lo que nos queda? ¿La melancolía?
    Es la consecuencia del conocimiento.
    Pero si el conocimiento nos condena a la tristeza, ¿no deberíamos renunciar a él?
    Lorenzo te sugeriría abrazar lo numinoso de la existencia.
    ¿Lo numinoso? 
    Sí: lo numinoso es lo mágico que hay en las cosas, es la dimensión irracional del mundo, es lo que queda de divino en el mundo cuando desterramos a los dioses. Es el misterio.
    Qué absurdez: si no hay dioses no hay divinidad.
    Te equivocas: la fe es previa al objeto de la fe. Cuando matamos a dios surgen nuevas creencias que llenan la necesidad de fe de la gente.
    ¿Cómo qué?
    Espiritualidad new age, ufología, angelología, tribalismo urbano, terapias alternativas, regímenes alimenticios, fanatismo deportivo, musical, nacionalista, ideológico…
    Uf, ya sé a qué te refieres: entusiasmo.
    Exacto.
    ¿Y Lorenzo es de esos? 
    Lorenzo es de los que dejó de creer en dios pero no pudo dejar de creer.
    Debe ser terrible creer en vacío.
    Por eso acabamos colocando algo en la hornacina.
    Como la chica guapa de la foto… Profesor, ¿qué hay en la tuya?
    Ficciones.

domingo, 28 de abril de 2019

Cronología personal

Noche y el Profesor están viendo Irma la dulce. Vemos y escuchamos cómo llaman Lolita a la prostituta que lleva unas gafas con los cristales en forma de corazón. El Profesor para la película.

    Profesor, ¿qué pasa?
    Acaban de llamar Lolita a la chica de las gafas de corazones.
    Sí, ¿y?
    No tiene sentido.
    ¿Qué no tiene sentido?
    La cronología.

El Profesor se va hasta el ordenador y empieza a teclear.

    Profesor, si me dices lo que quieres saber a lo mejor…
    Los años.
    ¿Los años?
    De producción de Irma la dulce y Lolita.
    Lolita, 1962. Irma la dulce, 1963.
    No puede ser. ¿Te los sabes?
    ¿Cómo que no puede ser? ¿Dudas de mi memoria?
    No es eso, es que una es tan moderna y la otra tan antigua que…
    Profesor, ¿cuándo las viste por primera vez?
    Irma la dulce de crío, en la televisión, en casa. Lolita en la universidad: lo recuerdo porque fue en un ciclo de…
    Ahí lo tienes: has impuesto tu cronología personal a la cronología real. Y tu creencia en el progreso, por cierto: por eso la compleja Lolita tiene que ir después de la naíf Irma. Pero no: Lolita es de 1962 e Irma la dulce de 1963.

El Profesor se queda callado, pensativo. Noche le deja procesar. Pasados unos segundos, le dice

    Profesor, ¿sabes lo más gracioso? Pues que Lolita nunca llevó las dichosas gafas de corazón, ni en la novela ni en la película.

Tras otro silencio, no tan largo como el anterior, el Profesor dice

    Kubrick es dios.
    Amén —confirma Noche.