jueves, 16 de mayo de 2019

Luna de día

El Profesor viste un sayo azul, un gorro marrón y le da vueltas a un globo celeste como si fuese el mismísimo Astrónomo de Vermeer. Noche entra de la calle y dice   

—    Según venía para acá he visto la luna, grande, brillante, de día…
—    …
—    De cría estaba convencida de que la luna solo se veía de noche, que era un astro nocturno, como las estrellas.
—    ¿Cómo descubriste que no era así?
—    Íbamos en el coche, de viaje, no sé a dónde. Iba con la nariz pegada a la ventanilla, mirando, como siempre. Entonces la vi, apagada, modesta, como si quisiese pasar desapercibida, pero allí estaba, la luna brillando a plena luz del día.
—    ¿Qué hiciste?
—    Se lo dije a mis padres, les dije alucinada que era de día pero que la luna estaba allí: se lo dije como si hubiese visto un platillo volante.
—    ¿Qué te respondieron?
—    Mi padre me explicó un montón de cosas de astronomía que entonces no entendí. Pero mi madre…
—    Tu madre…
—    Mi madre me explicó que es cualidad lunar ser nocturna, aunque a veces veamos la luna de día.
—    Qué mujer tu madre, ¿no?
—    Sí

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