miércoles, 1 de julio de 2020

Desilusión

Noche entra de la calle. Viste unos pantalones vaqueros escandalosamente cortos y una camiseta con un smiley estampado en el pecho.

—    Vaya cara.
—    La que tengo.
—    ¿Qué te pasa?
—    Nada.
—    Profesor…
—    Me desilusiona el mundo.

Noche se levanta, va hasta la cocina y vuelve con dos copas y una botella de vino blanco de aspecto gélido: rellena las copas, le tiende una al Profesor y dice

—    Sabes que la desilusión habla de ti y no del mundo, ¿verdad?
—    Quizá si me lo explicas...
—    Tu desilusión no pone en cuestión el mundo, pone en cuestión tus ilusiones acerca de él.
—    Vale, pero…
—    No es el mundo el que ha fallado, sino tú el que se equivocó al desear.

Tras unos segundos de silencio y un par de sorbos de vino, dice el Profesor

—    Qué desilusión…
—    Pero, ¿no te he dicho que el mundo no…
—    No es el mundo el que me desilusiona ahora: soy yo.
—    Dios, qué paciencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario