viernes, 23 de septiembre de 2022

Qué difícil es desear II

Noche acaba de llevarse una cucharada de caviar a la boca. Lo ha apretado suavemente con el paladar para que las huevas, al estallar, liberen lentamente su sabor. Cuando termina, abre los ojos y dice

—    Profesor, ¿por qué te parece tan difícil pedir un deseo?
—    Porque no pides un deseo, sino su satisfacción, y la satisfacción del deseo suele implicar la pérdida de muchas otras cosas y resultar con frecuencia decepcionante. Vivo mejor en la víspera.
—    Soñando.
—    Se puede decir así: en los sueños hay menos sorpresas.
—    Y conmigo, ¿sueñas?
—    Siempre.
—    Te odio.

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