jueves, 17 de enero de 2019

Primeros amores III

El profesor, sentado en el sillón de orejas, toma notas en unos folios que lee con atención y gafas de présbita. Noche, en el centro del salón, juega al diábolo.

—    Eh, Profesor, ¿y un amor con final feliz?
—    No sé quién dijo que si un amor tiene final, este no puede ser feliz.
—    Entonces el único amor completamente feliz es el eterno.
—    Sí, pero todo amor es eterno mientras dura.

Noche lanza el diábolo hacia arriba y lo sigue con la mirada mientras desaparece en lo alto. Entonces dice

—    ¿Sabes, Profesor? Es genial sentirse eterna.




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