domingo, 23 de junio de 2019

Numinoso

Noche y el Profesor acaban de ver Melancolía, de Lars von Triar. Noche lleva una camiseta con el grabado de Durero Melancolía I estampado en el pecho. Cuando terminan los créditos de la película, exclama

—    Wow!
—    Impresionante.

Noche rellena las copas de vino, le tiende la suya al Profesor, las entrechocan y dice

—    ¿Es esto todo lo que nos queda? ¿La melancolía?
—    Es la consecuencia del conocimiento.
—    Pero si el conocimiento nos condena a la tristeza, ¿no deberíamos renunciar a él?
—    Lorenzo te sugeriría abrazar lo numinoso de la existencia.
—    ¿Lo numinoso? 
—    Sí: lo numinoso es lo mágico que hay en las cosas, es la dimensión irracional del mundo, es lo que queda de divino en el mundo cuando desterramos a los dioses. Es el misterio.
—    Qué absurdez: si no hay dioses no hay divinidad.
—    Te equivocas: la fe es previa al objeto de la fe. Cuando matamos a dios surgen nuevas creencias que llenan la necesidad de fe de la gente.
—    ¿Cómo qué?
—    Espiritualidad new age, ufología, angelología, tribalismo urbano, terapias alternativas, regímenes alimenticios, fanatismo deportivo, musical, nacionalista, ideológico…
—    Uf, ya sé a qué te refieres: entusiasmo.
—    Exacto.
—    ¿Y Lorenzo es de esos? 
—    Lorenzo es de los que dejó de creer en dios pero no pudo dejar de creer.
—    Debe ser terrible creer en vacío.
—    Por eso acabamos colocando algo en la hornacina.
—    Como la chica guapa de la foto… Profesor, ¿qué hay en la tuya?
—    Ficciones.

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