martes, 17 de diciembre de 2019

Especias

Sobre la mesa del sofá se ven montones de pequeños saquitos que contienen hierbas y especias. Noche coge uno, cierra los ojos, se lo acerca a la nariz, asiente, lo deja donde estaba y repite la operación con otro saquito. En esto entra el Profesor y pregunta

—    ¿Y esto?
—    Ven, huele.

Noche le acerca el saquito que tiene entre las manos al Profesor y este aspira sobre él.

—    ¿Qué te sugiere?

El Profesor también cierra los ojos mientras parece esforzarse por recordar. Entonces dice

—    Las Molucas, piratas, el Índico, galeones, el Mónzón de verano, Vasco de Gama, el Cabo de Buena Esperanza, selvas y volcanes, la Compañía de las Indias Orientales, caravanas y caravasares, Indonesia, el Monzón de invierno, mercaderes, Mascate, Áqaba, carabelas, Drake… Y el clavo de olor. 

Noche mira al Profesor, aparta de sus narices el saquito, coge otro, se lo acerca y le dice

—    Venga, dale ahora con este.     


2 comentarios:

  1. Tu manera de describir lo que puede evocar un olor ha hecho a su vez que vuelva a esos momentos de infancia en los que los libros de piratas me transportaban a lugares remotos y exóticos.
    Sublime.

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    1. A veces basta una palabra. Dime “vainilla” y me convertiré en un niño.

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