domingo, 5 de enero de 2020

La melodía perfecta

Noche, descalza y vestida con su mono negro de tocar la flauta, toca la flauta. Parece Anderson. De pronto una nota suena terriblemente mal. Noche deja de tocar y dice

—    Se me ha ocurrido… Piensa en esas melodías que en cierto momento te llegan de un modo total, te colonizan y te hacen sentir pleno, como si fuesen una manifestación completa de ti mismo.
—    Cada vez me recuerdas más a mí.
—    Me lo tomaré como un cumplido. Pero, ¿sabes a qué me refiero?
—    Perfectamente.
—    Entonces imagínate ahora una máquina capaz de crear esa melodía perfecta para ti en cada instante.
—    ¿En cada instante?
—    Sí, porque la melodía se desarrolla en el tiempo, y a medida que el tiempo pasa su escucha te cambia, eres otro, y por tanto tu melodía perfecta es otra. Por eso la máquina, atenta a los cambios de tu sensibilidad, va modificando en tiempo real la melodía para adaptarla a ti.
—    Eso me convertiría…
—    ¿Sí?
—    En un perfecto idiota feliz.
—    Exacto. La pregunta ahora es, ¿eso es bueno o no?
—    Me estás preguntando si ser un idiota feliz es bueno.
—    Sí.
—    Yo no puedo saberlo.
—    Pero mira que eres engreído.
—    Es que no soy feliz.
—    Perdón…

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